Desarrollo Personal, Filosofía y Muertos Vivientes

De vez en cuando se ponen de moda las películas y las series de zombies, muy especialmente cuando la situación o las circunstancias externas no son muy favorables y es preciso hacer algo al respecto como levantarse del sofá y luchar por lo que es justo y necesario.

Las historias de muertos vivientes optan por una de estas dos formas de lucha: o bien el héroe o heroína tiene que correr esconderse y matar a todos los zombies que se encuentre y sobrevivir; o bien trata de encontrar una vacuna para los zombies procurando no contagiarse del virus letal. ¿Qué argumento te gusta más?; si fueses el o la protagonista, ¿qué estrategia elegirías?

Espero que hallas pensado bien tu respuesta porque la manera en que te enfrentas a los muertos vivientes es la forma en que te enfrentas a tu vida: o bien tratas de sobrevivir o bien tratas de buscar una solución.

La estrategia mas habitual, la que tenemos por defecto, es la primera, sobrevivir, tirar para adelante caiga quien caiga y sea como sea. No es un camino cómodo, ni fácil, ni se obtienen muchas recompensas, pero cada uno de los pequeños triunfos son celebrados como auténticas fiestas, lo que hace que busquemos una y otra vez esos pequeños triunfos. Esta estrategia no tiene nada de malo excepto la profunda convicción de que no estamos solucionando nada, que las cosas van a seguir igual y que no podemos hacer nada por cambiarlo y esa convicción nos lleva tarde o temprano a rendirnos, a bajar la guardia y a convertirnos en otro muerto viviente más.

La otra estrategia está menos transitada a pesar de estar tan presente y accesible como la primera y esto es así porque precisa de mayor coraje, entrega y sacrificio que la primera estrategia. Si la opción por defecto implica sobrevivir, es decir mantenerse con vida, la segunda opción va un poco mas allá y nos pide VIVIR, es decir generar VIDA. No se trata tanto de acabar con los zombies cómo de devolverles a la vida y para conseguirlo hay que buscar y probar miles de posibles vacunas que inoculen el virus.

La filosofía perenne se ha dedicado a esa búsqueda y prueba de vacunas a lo largo de la historia y hoy en día podemos decir que ya tenemos la vacuna que permite no contagiarnos y curar a los muertos en vida.

El mensaje que esta filosofía quiere transmitir lo resumió hace algunas décadas el pensador norteamericano Ken Wilber en siete puntos que traducidos al argumento de las historias de zombies podrían quedar así:

– La VIDA existe.
– La Vida esta en nuestro interior.
– Sin embargo, la mayoría de nosotros vivimos como si esa vida estuviera fuera, en el exterior, como si nuestro interior estuviese infectado por el virus de la superficialidad y recorremos el mundo buscando sangre fresca que chupar y que nos de vida.
– Pero existe una vacuna para ese virus
– Esa vacuna nos permite experimentar la VIDA dentro de nosotros
– Esa experiencia de la VIDA pone fin a la necesidad de vivir hacia fuera y chupar sangre fresca.
– Y pone en marcha una campaña de vacunación para todos los muertos en vida.

El desarrollo personal integral es esa vacuna y esta compuesta por estos cuatro principios activos:

– Despertar: este principio activo nos lleva de fuera hacia dentro y nos permite descubrir la vida interior y el virus que la infecta.
– Limpiar: este principio nos ayuda a eliminar el virus o inocularlo para eliminar sus efectos adversos.
– Crecer: este otro principio nos permite crear anticuerpos y fortalecer y proteger nuestra vida interior.
– Expresar: este último principio nos permite movilizar esa vida interior hacia fuera generando un efecto curativo a nuestro alrededor y beneficiar de ese modo a todos los seres y el entorno.

Si elegiste buscar la vacuna para no contagiarte y curar a los zombies de tu alrededor, me alegra decirte que ya la has encontrado, se llama ALANA ¿cuándo quieres inmunizarte?

Jesus Melendo
hola@alanadesarrollointegral.com
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