Desarrollo Personal, Marco Integral, y Vitrales

En la primera meditación de Una llamada al Amor, Anthony de Mello, SJ cuenta una parábola de la vida. En ella explica que la vida que vivimos se parece mucho a un viaje en autobús en el que los turistas viajan con las persianas echadas y en lugar de disfrutar de los parajes por los que pasan, se dedican a discutir sobre quién debe ocupar los mejores asientos, a quién hay que aplaudir o quién es el mas considerado de todos. Y así continúan hasta el final del viaje.
Esta parábola siempre me viene a la cabeza cada vez que veo o escucho a alguien discutir o quejarse o tratar de conseguir algo y también cada vez que trato de explicarle a alguien en que consiste esto que hago del desarrollo personal integral.

Déjame que te lo explique:
Imagina que viajas en ese autobús del que hablaba antes. Es muy probable que a lo largo del viaje, en algún momento, te parezca ridículo seguir discutiendo o simplemente aburrido y sin sentido. En ese momento lo mas sencillo que puedes hacer para salir de ese ‘sinsentido’ es descorrer la cortina. Al hacerlo te encontraras un enorme vitral de maravillosos colores. Dependiendo del color por el que mires así distinguirás el paisaje de fuera, ningún color es mejor que otro, solo ofrece matices distintos del mismo paisaje. Para poder ver con nitidez es necesario mantener el vitral libre de polvo o vaho que empañe tu visión del paisaje así que no esta de mas tener un buen trapo a mano. Por último, trata de llamar la atención de aquellos que se sientan cerca de ti e invítalos a mirar por sus vitrales.

Eso último es lo que yo hago y también los otros tres pasos anteriores. No dejo de hacerlo cada día. Esos son los pasos que hacen que mi viaje tenga sentido. Porque no vasta con correr la cortina, si solo haces eso seguirás pendiente del mismo ‘sinsentido’ aunque ahora lo veras con mas luz. Tampoco es suficiente con mirar por el color que tienes mas cerca o por el que mas te gusta, eso solo hará que pierdas un montón de matices y riquezas del paisaje. Y si no te preocupas de mantener limpio el vitral tu paisaje se verá sucio y sin color o se empañará tanto que no veras nada. Y si no invitas a los que tienes a tu alrededor a que miren por sus vitrales y no compartes con ellos eso que ves, tu vida volverá a no tener sentido y se volverá aburrida y ridícula.

Estos cuatro pasos describen el marco de referencia del desarrollo integral: despertar, crecer, limpiar y mostrar. Los introdujo hace unos años Dustin DiPerna en un intento de contar con una pauta que orientase la práctica espiritual y su progreso. Este marco tuvo mucho éxito y hasta Ken Wilber lo adoptó como parte de su visión integral. Este marco de referencia nace con la idea de que vivamos lo mas plenamente posible teniendo en cuenta los avances que ha habido en nuestro mundo y nuestras sociedades postmodernas occidentales. Es decir, este marco integral marca cuatro hitos imprescindibles para el desarrollo pleno de los seres humanos.

Hasta ahora, como bien muestra la parábola de Anthony de Mello, SJ, el crecimiento personal se había asociado al despertar espiritual, un aspecto desdeñado por nuestra sociedad postmoderna y científica, y sus exponentes eran las tradiciones místicas de las grandes religiones. Esa exclusividad desapareció poco a poco a lo largo del siglo XX con la aparición de la psicología profunda y las psicoterapias, gracias a las cuales el aspecto de limpiar nuestro inconsciente fue añadiéndose a ese despertar, A ese tándem se incorporó otra rama del comportamiento humano interesada en el rendimiento de las personas, y lo hizo en forma de coaching y mentoring, ayudando a las personas a evolucionar, salir de su zona de confort y aprender otras formas de hacer las cosas. La visión integral trata de coger lo mas destacado y efectivo de cada una de esas orientaciones del desarrollo y el crecimiento humanos y trata de llevarlo a cada casa y cada momento de nuestra vida, haciendo del desarrollo personal una actividad cotidiana y al alcance de cualquier persona interesada en vivir plenamente su propia vida.

Asique te invito a que abras la cortina (despiertes), aprendas a mirar por todos los colores del vitral (crezcas), procura mantenerlos limpios (limpia) e invita quien tengas cerca a que miren contigo (muestra).

Jesus Melendo
hola@alanadesarrollointegral.com
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