Mindfulness Integral, Evolución de la Conciencia y Autoayuda

Cuando me acerco a una gran librería y recorro sus pasillos y estanterías descubro que el espacio dedicado a los libros llamados de autoayuda es realmente impresionante. Existe tal variedad que es muy posible encontrar un titulo que conecte con mi sentir y mi malestar y que a priori me ofrezca la solución a mi problema. A pesar de haber asistido a psicoterapia, o quizá por haber asistido, he buscado y rebuscado ese método y esa herramienta definitiva que me procure una paz y felicidad duradera de manera incansable y es que, por mas que encuentre descanso y bienestar en mi día a día, las crisis y los problemas siempre regresan. Y digo regresan porque mi experiencia me dice que siempre son los mismos problemas desde sitios diferentes, como si se desplazasen en una espiral alejándose cada vez mas de su origen. Nuestro miedo reaparece en formas diferentes, nuestro deseo reaparece en objetos diferentes, nuestro odio reaparece en creencias diferentes. Y cada herramienta, cada método de autoayuda, nos permite liberarnos de ese miedo, ese deseo y ese odio en un nivel diferente de la espiral.

Y es que nuestro desarrollo, nuestro crecimiento personal, nuestra conciencia, evoluciona de manera espiralada a través de distintos niveles de ser o niveles de eso que llamamos “yo”. Siguiendo la explicación que de estos niveles ofrece Ken Wilber en su libro “Breve historia de todas las cosas”, nuestra conciencia de “yo” atraviesa nueve niveles. El primer nivel es el del yo-físco, fundamentalmente centrado en el cuerpo; el segundo es nivel del yo-emocional, movido por los impulsos y emociones; el tercer nivel es el del yo-conceptual, donde predomina el mundo cognitivo; el cuarto es el yo-rol, inmerso en los guiones sociales; el quinto es el nivel del yo-maduro, mas inclinado al razonamiento; el sexto nivel es el del yo-integrado, que es capaz de asumir una perspectiva global de la realidad. Los tres niveles que siguen son los niveles transpersonales de los que las ciencias y la psicología tiene pocos datos y que Wilber relaciona con las diferentes formas de misticismo: el yo-psiquico se relaciona con el misticismo natural; el yo-sutil se relaciona con el misticismo teista; y el yo-causal relacionado con el misticismo sin forma. Cada uno de estos nueve niveles va alejándose cada vez un poco mas desde el egocentrismo mas rudimentario del yo-físico identificado con su cuerpo hasta la des-identificación con el yo de los niveles transpersonales. Cada uno de estos niveles se caracteriza por una manifestación diferente de nuestras crisis y problemas y por tanto necesitan una herramienta diferente para poder solucionarlo o resolverlo.

Con la aparición del las intervenciones basadas en mindfulness, la psicología cognitiva a encontrado un aliado importante en la resolución de las crisis o trastornos mentales. Existen programas para diferentes problemas cuya base de trabajo es la atención plena. Por ejemplo, tenemos el progama MBSR para el estrés, la MBCT para la depresión, programas de mindfulness y compasión para manejar las emociones, mindfulness para las adicciones… Si nos detenemos a mirar qué tipos de problemas tratan esta intervenciones podemos ver que cada intervencion parece dirigirse a un nivel diferente del “yo” del que nos habla Ken Wilber, siendo la atención plena la base de trabajo que posibilita la indagacion en cada nivel.

En el programa de Mindfulness Integral para liberarnos del malestar aprovecho esta circunstancia para ofrecer herramientas dirigidas a cada nivel, completándolas con ejercicios extraídos de diferentes métodos de autoayuda para que cada uno pueda utilizar aquello que mejor le venga en el momento. Las prácticas de MBSR son básicas, están indicadas para el primer nivel y se complementan con técnicas de relajación y focusing. Las prácticas basadas en compasión son útiles en el segundo nivel completándolas cuando es necesario con ejercicios de liberación emocional. Las prácticas del MBCT están indicadas en el tercer nivel junto a otras técnicas que trabajan con el niño interior. A partir del cuarto nivel las prácticas mindfulness van dejando paso a otras técnicas contemplativas y la atención se abre a nuestra conducta, nuestras creencias y nuestros ideales, con lo que las meditaciones van acercándose a la conciencia de Testigo y las herramientas complementarias beben de aproximaciones cognitivas mas específicas como la observación del personaje de Antonio Blay (nivel 4), “The Work” de Byron Katie (nivel 5) y la transformación esencial de C. y T. Andreas (nivel 6). Todo este trabajo nos deja a las puertas de los niveles transpersonales sobre los que trabajan las diferentes escuelas espirituales.

Si bien es muy recomendable pedir ayuda profesional a un psicoterapeuta colegiado para tratar en profundidad y con seguridad nuestros problemas mas importantes, podemos valernos de estas herramientas para ayudarnos en nuestro día a día.

Anímate y consúltame sobre los próximos cursos.

Jesus Melendo
hola@alanadesarrollointegral.com
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